El programa de Alta Dirección
del Instituto Internacional Bravo Murillo pretende
lograr los siguientes objetivos:
• Una concepción global
e integradora de la empresa desde el punto de vista
de la Alta Dirección.
• El desarrollo de una manera de razonar y actuar adaptada a los nuevos retos
empresariales.
• La adquisición de nuevos conocimientos y herramientas en el campo de
la dirección.
• Una gestión eficaz apoyada en las personas que colaboran en la empresa.
Estos objetivos se pueden
ordenar en tres niveles complementarios: CONOCER,
HACER y SER. Los objetivos del primer nivel
se centran en la adquisición de conocimientos,
técnicas, modelos y herramientas de gestión
necesarios para desarrollar la dirección de
empresas.
Dichos conocimientos
están relacionados con temas del estilo de:
• Análisis económico
para la toma de decisiones.
• Sistemas de costes.
• Presupuesto de actividad.
• Análisis financiero.
• Desarrollo de productos.
• Mejora y reingeniería de procesos.
• Estructura de la oferta de productos y servicios.
• Establecimiento de precios.
• Investigación de mercados.
• Tecnologías de la información.
• Negociación de convenios.
• Selección de personal.
• Análisis de competidores.
• Calidad total.
Los objetivos del segundo
nivel están relacionados con la idea de SABER
HACER, y se centran entorno al desarrollo de capacidades
y habilidades necesarias para el buen desempeño
de la profesión.
Se trata de mejorar la gestión de recursos de las empresas,
utilizando la experiencia y los conocimientos para la resolución de problemas.
Para poder dirigir adecuadamente, hay que desarrollar la capacidad de conceptualizar
problemas, de utilizar los conocimientos y herramientas de gestión más
idóneos, y de plantear soluciones igualmente idóneas.
En este nivel, el Programa ofrece
la oportunidad de desarrollar algunas de las siguientes
capacidades:
• Definir, analizar y comprender
problemas empresariales complejos.
• Identificar a tiempo los síntomas de cambio en el sector y en la empresa.
• Tomar decisiones en un contexto de información limitada.
• Saber motivar a las personas.
• Trabajar en equipo.
• Mejorar el estilo participativo.
• Mejorar la comunicación interpersonal.
• Manejar adecuadamente la información.
• Mejorar la creatividad.
• Liderar el cambio necesario.
Los objetivos del tercer nivel tienen
que ver con el SER directivo, y se relacionan con
la revisión de sus actitudes y valores personales
que les permitan un mejor desempeño profesional.
En otras palabras, lo que
el directivo debe SER para poder dirigir eficaz y
eficientemente (SER, como sustrato para poder HACER).
En este nivel, el participante
en un Programa de Alta Dirección puede obtener:
• Una ayuda para entender mejor
sus responsabilidades personales y sociales como
directivo.
• Una oportunidad de revisar sus valores y actitudes ante las personas y el trabajo.
• Una actitud constante de servicio y de hacer rendir eficazmente todos los recursos.
• Un rigor intelectual y personal en el planteamiento de problemas y soluciones.
• Una exigencia a sus colaboradores y subordinados del mismo nivel que la exigencia
consigo mismo.
• Un estímulo para mejorar su capacidad y estilo de dirección.
• Una visión más constructiva de las responsabilidades humanas
y sociales.
• Un respeto hacia la persona, sus libertades y sus derechos.
• Una profundización de la calidad del trabajo hasta en los más
pequeños detalles.